Nada de eso! olvidémonos de la idea que alguna vez se me cruzó por la cabeza. Si, esa de hacer un blog para que la gente lea la "trastienda" de lo que va pasando con Sadako... pppff.... vaya idea más tonta se me ocurre a mi también che... (a quien no entienda un corno de esto explico: mi entrada anterior hace referencia a eso, le cambié el nombre al blog por "se hace camino al grullear" con la intención de mantener este blog como una especie de ventana hacia las cosas que podrían pasar con Sadako y escribir aquí todo tipo de cosas que jamás escribiría en el blog oficial)
Esta vez quiero contar, contar cosas yo Libia y no bajo el nombre de mi marca (es que el otro blog me lleva tanto tiempo que casi me olvidé de cómo era ser yo contando MIS cosas)
En fin, que hoy se me dio por escribir por que hace casi una semana que volví de Argentina en mi segunda visita desde que vivo aquí y he de decir que el viaje fue una especie de remolino fugaz.
La llegada a Bs.As. fue algo traumática. Encontrarme con mi barrio tan descuidado como siempre, las calles tan sucias, los ruidos exagerados de los autobuses por la puerta de casa (mi casa está en un primero con balcón a la calle). En fin, un shock muy fuerte que el viaje pasado casi no sentí.
La idea de estar en un país diferente, en una estación del año diferente y en una realidad "conocida" pero lejana en solo 15 horas no sé si es para cualquiera. Sobre todo esto último...
Pasé 3 días intentando entender donde estaba, con una extraña sensación de desconocimiento de todo lo que alguna vez fue mi entorno. Es como si mi ancla se hubiese hundido y yo no supiera a donde pertenezco... a Barcelona?, y eso? donde está?, donde vivo?, donde queda?, como es mi vida allá?, y la calle en la que vivo?? Pero... y acá? acá me da a mi que tampoco, que esta no es la ciudad en la que yo viví, que son estas calles?, donde viven mis amigos? ninguno de ellos en algún sitio que yo conozca así que... este es mi lugar?
Entiendo que el viaje pasado fue algo totalmente diferente ya que al ir con Alex él mismo hacía las veces de ancla para mí, era mi recordatorio de que hablo de "tu", de que "ustedes" se reemplaza por "vosotros" y que la plata es "la pasta". En fin que a más a más solo hacían 8 meses que me había ido de Argentina.
Y luego de mínimamente adaptarme a Bs.As. me fui para Comodoro, a la boda de Lucas!, si! mi hermano mayor se casó! increíble...
Ver a mis padres obviamente me ancló, ellos son junto con mis hermanos quienes me recuerdan quien soy y de donde vengo. Esa era mi casa, allí crecí así que no había dudas, fue una estancia muy corta, muy intensa y muy tranquila a la vez, por que me sentí muy bien. Con la familia correteando por todos lados ultimando detalles para el gran evento, tía y prima que vienen, tía y prima que se van, asado hoy, pescado mañana y pim pam! a ver a Maite y a rajar pa BsAs otra vez...
Otra vez allí ya empecé a entender que si, esa ciudad era la que yo había dejado hace casi tres años, que mis amigos vivían en otras casas al igual que yo y que eso no significaba que no estuvieran, sino que habían mejorado sus situaciones. Que las calles rotas, el humo de los colectivos y el correr por las monedas para poder tomarte uno que lleve a algún lado era lo más normal del mundo.
Y cuando ya tengo todo esto asumido caigo en la cuenta de que me voy, que ya vuelvo a Barcelona y que esa es la última noche en mi piso. Posiblemente para siempre.
Y así llegué aquí... mareadita y confundida, con sensaciones encontradas de alegría y tristeza. Creo que mi duelo de haberme ido culminó en este viaje. Que importante era ir sola...
1 comentarios:
Hey, Libi!
Momentos de introspección, eh? Es complicado volver, no cambian los sitios, y la gente cambia poco... lo que más cambia es uno mismo, ¿no?
En cualquier caso, hazle caso a tu título, se hace camino al andar.
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